Mundo Multicolor
Cada mañana, un beso me despierta, tal como ella prometió. «Despierta, Barika, despierta. Date prisa,» resonaba su voz en mi mente aquel día. Con mis pies descalzos y mi milaya, me alejé de ese lugar, sin mi madre ni Akanke, mi muñeca de arcilla nacida del polvo de mi humilde hogar. Caminamos en silencio, recorriendo … Leer más